lunes, 7 de junio de 2010

La cajita

En la caja ardieron luces
se barrieron las escaleras
en la mesa hubo platos, pan y el alma
agua se sirvió para borracheras nocturnas
los vasos caían, las risas también, mi querido, mi alma.

Que fallidos actos vistieron mi alma, el alma
tu alma, mi alma.

Te nombré y mi boca te supo, mi alma
te bautizó el alma mía, mi alma.
cómo te extraño aunque no me sirvieras
-y bien digo-
ni fueras los laureles para mis anunciadas coronas
de el mismo modo que no me sirve el alma,
tu alma, mi querido bien querido, mi alma.

Erika Madrid (Grupo Literario SIGNOS)

No hay comentarios: