lunes, 23 de junio de 2008

Hoy siento

Hoy siento que voy a quebrarme
y quiero
para no saberme muerta y helada
conozco bien ese sonido digno de mí
sé la cantidad de días
que a esto le falta

Propicia esta serenidad
me saca el poeta enfermo
que he tragado hace años
y vos bien sabés comprender

Sé que ya no habrá nadie
nadie de esa forma, con ese color
y esa mirada sucia que me abría a la luz.
Ya nos contaminamos
con o sin obelisco
con o sin amor.

domingo, 4 de mayo de 2008

y no termina nunca...

Impresionante ruido al
quebrarse, el estruendo
se oyó en toda la casa
y por la ciudad se paseó.

Elegía de un paraíso,
una mierda de
efectos encontrados,
todos los laberintos todos,
los de Borges y los de otros
liándome la cabeza.

Tengo un dolor tan grande
y otro tan pequeño
infinitamente perseverantes,
definitivos.
Madrid.

Vos en las palabras

Siempre vos en las palabras
no importa de qué forma las acomode
ni cuanto haga para modificarlas
mi libro no se maravilla ni se espanta
de encontrarte
sea con el poder de un conquistador
o vencido y casi muerto
como te supe yo.

Remediaré con palabras, el dolor
menopausico y febril
que ficticiamente como caballo
en vez de dejarse montar,
es él sobre mí.

Tantas palabras entendiéndote
abarajando los reveses de tus guaridas.

¿Te acordás cuando te conté de las máscaras?
De lo que estas hacían
de lo que estas pueden hacer
de que si las ajustás, sangran y flojas, caen.

Esas máscaras mis palabras,
y no importa cuanto las modifique ya
son tan infinitas, que garabateando
en este circulo perverso
sólo dan vueltas en el mismo eterno dedo.



Madrid.

Argumentando de vos

Te sobreviví,
te enumeré.

No hay que,
no hay quien
no podrán modificarme.
Ni que.
Ni quien me convenza,
no me pacificarán.

El magnifico
masticó mis entrañas,
la voz deseada, la lectura
y mis mansas costumbres.

Me quedé contigo
de tu mano y en tus artes
divino accidente fui
en tu apaciguada exactitud
buscada en la avenida grande.

Quien repetirá
misteriosamente cada alucinación
atada a mi cabeza?
Y si sucede la luz en la noche?
Y si veo otra vez el amor?

Madrid.

martes, 11 de marzo de 2008

Mortal

Mortal:
de los insensatos el mas capaz
de los mortales el único mió.
¡Ah, si! Sumergime en vos
destruye los brazos
que nerviosos a tus brazos se atan.

¡Si, si, si! ¡Sacudime el amor
esta febril y torpe sensación
que se descompone y agrieta!

Si, dañino. Si, insensato
manipulame con el saber de esos pedidos
que caen sobre el asfalto y yo
recojo y amontono.

Mi pequeño niño insalubre
mi lunfarda pasión desequilibrada
De los maestros del amor, el aprendiz
de todos los mortales el único mió.

Madrid.

lunes, 10 de marzo de 2008

Hace

Hace tanto tiempo y
hace tanto frío
más hace tiempo que frío
y aunque menos,
se engruesa en las calles,
se enmarca en las ventanas y
espera en alguna puerta.

Mi querido no tan querido
hace tanto tiempo que
hace tanto frío.

Repetime que pasa en la ciudad
¿Cuántos son los que han caído
en esta nueva guerra austral?
-ya antes te lo mencioné-
Pero no me cuentes con la boca y
con la lengua, inventame un cuento
o verso parrandero en esta estación
en la que hace tanto frío que hace tiempo.

Madrid.

Sinceramente

Maravillosa forma
batallo conmigo
cuando te asomás
y me descomponés el alma
entre mis órganos terribles.

Sinceramente creo que
al perderte en la esquina
algo adentro me duele.

Madrid.

tiempos


Tiempos de rotas caras
de las manos cerradas
simulando las ventanas
abiertas de ayer.
Me asombro, y no termina nunca
mi asombrada razón de seguir
sintiéndose rota
esperando que sea mentira
toda la verdad estacionada
en la vereda de mi casa.

¡Yo, yo, yo!
Yo, yo, yo tenia
los sueños en rosa,
la casa quieta
y el mar hamacándose a mi espera.

¡Que tiempos estos, Señor ¡
en los que creyendo que
caminaba me arrastro.

Madrid.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Amar al daño

Amar al daño…
Lope de Vega.



En otros versos
he descubierto mi atrevimiento
de amar al daño
de sacrificar cada parte mía
en los suburbios de otro,
de volverme tan pobre
e irracional
que ni fugitiva acabaría
escapando.

He revelado mis sentimientos,
escuchado mis ecos
sin persuadirme de ello.
He negociado contigo
cuando expuse mi alma
eso lo sé.




Madrid.

lunes, 28 de enero de 2008

Con tus juegos

Con tus juegos de mentira
y tus mentiras tan jugadas
hagamos esta sutil historia
de niños egoístas
mal educados por la vida,
inescrupulosos con el amor.

¿Seremos iguales los dos?
Creo que sí a veces
y otras que no, pero bueno,
participemos,
así es el Amor.

viernes, 25 de enero de 2008

jueves, 17 de enero de 2008

Buscar

cuadro de Fabrizio Puzzella


Buscar

Anúnciame tu presencia
en medio de este rojo agitado,
que ando de la mano de otros perdidos
de otros azules
buscando no sé que tierras.

Escalera para mi alma,
dame un favor,
que tengo un fulano alto y tosco
apretándome la garganta.

Todas las luces,
todas las lunas descamadas,
todo yo con estos y esos vacíos
buscando-digo otra vez- no sé que tierras.

¡Auxíliame, Don Nadie!
que me presto a mi mismo
como niño, siempre como niño,
con el pensar metido en una caja
en el orillo de la puerta
o colgando de la ventana.


Madrid.

martes, 15 de enero de 2008

La poesía para mí

Sólo y
nada más que esto
un apenas eternidad,
un tiempo que circula libre
por detrás del cristal.
Inquietante literatura
apócrifa o real,
una vida de lúgubre rarezas.
Definitiva voz, única,
única y capaz.

Madrid.

La vida que otros...

La vida que otros ven
la vida que estos me besan
que no mía, y por antojo a veces tuya
la que me compras en el mercado
esa vida que distraído guardas
en un bolsillo, yo no sé, amor, si es la mía.

Anda por ahí una clamándose rota
sintiéndose sola
esa vida mía que absorbes al
decir mi nombre que te deslumbra,
se traba en tu lengua y luego la escupes
yo no sé, mi vida, si esa vida es la mía.


Madrid

domingo, 13 de enero de 2008

El amor que no

Se ha inhibido así
el deseo a la nueva guerra austral
todo quedo en receso
esta tarde el mundo esperara.

El amor que no se supo
que no se supo terminar
anda de arena y anda arrojado
anda irrigando sangre en lo mojado
el amor que no se quiere
se esta a punto de quebrar.

Tan fuerte el grito
y sin ser oído fue
muerte al quebranto.

La danza que en
invierno al sol espera
esta tarde el mundo no la bailara.





Madrid.

martes, 1 de enero de 2008

Serenata roja

Serenata roja
canción de niño moreno
que con el rasguño
de una caja hueca
y un ojo en alto
mi frialdad gobierna.

El ritmo que lleva
el golpe de tu dedo sobre
el piano ha roto siempre
mi ojo llorón y mi acero.

Ven, levántate,
agita tu traviesa voz
que la preciso.

¡Ay esos ojos de rincón!
¡Esos reflejos de luz al girarte!
¡Ay!

¡Ay el ritmo que lleva el
golpe de tu dedo y tu luz al girarte!
¡Ay!


Madrid.

Y entonces

A veces creo que esto
es perfecta mentira en celeste
que me cierra en esfera hueca,
y aún compasiva de mí se
vuelve maravillosa.

Y mas tarde veo esto: esto de
Amor hemisferio
de azul y otras.

Y si en un día común,
en un descuido, como la mano
que haya el bolsillo te
encuentro…
Entonces que haré?
Qué haré para no caer?

Madrid.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Sensaciones




Miedo tengo a tanta dicha
Síntoma de verano?
Sensación de verano?
de verano, verano, verano.


Madrid.

jueves, 20 de diciembre de 2007

La ciudad derrumbada

Si alguien vio alguna vez
quebrarse Buenos Aires
esa tarde, esa tardenoche fui yo
sentada primero, parada luego
la imagen exacta detrás de tu cara
causó en la ciudad inquebrantable
que un amor de tierra
mas tarde se lloviera.

La imagen imponente se desarmaba
como trueno tu voz corría
en esa titánica y exacta belleza
de luces y colectivos agotados
de gente ya sin manos y sin piernas.

Y fui trueno y vos grito
la cuidad cementerio.

Fue quizás el capricho de esa magia
que no se encuentra, que envuelve dos cabezas
que todo derrumba
fue quizás esa, la maldita fuerza.

Madrid.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Yo

Yo, a mí,
que con cada día
-porque sí- me ha
nacido un alma
y esas almas anteriores
han sido de libro y espada.

Yo, a mí,
de ingobernable crianza
y absoluta en las raíces
plantada en un ayer inapelable
que abre la boca monstruosamente
en ocasiones para probarme.

A mí me pesaron la
mitad del cuerpo en una
balanza y la otra media restante
es recién hoy, una en
treinta veces partes.

Me he probado sesenta pies
y sesenta manos,
tuve varios cuerpos, con
algunos fui sirvienta y
con otros casi Reina.

Madrid.