Después de un mundo abarajar
me auxilio en la ansiedad
ese encadenamiento insoportable
que se viene después de vos,
después de que juguemos en
forma inhumana al bien y al mal,
ese ciclo perturbador
que me sucede siempre, siempre
y siempre después de vos.
Madrid.
sábado, 24 de noviembre de 2007
martes, 20 de noviembre de 2007
Poema
Fingidor aventajado
del desamor,
desorbitado giras en el
mismo abstracto canal.
Hasta cuando me arrastraras a vos?
Prisionero absoluto
de aquellos
trágicos paraísos perdidos.
Viajero que vuelas
con tus alas de tela
de un reino a otro
enumerando vanidades tan
imposibles como vos.
Me has herido con cantidad
de armas, ni una has guardado
en tu falta de misericordia.
Mis manos esperan con las palmas
hacia arriba tus triunfantes sentencias.
Me has vencido.
Madrid.
del desamor,
desorbitado giras en el
mismo abstracto canal.
Hasta cuando me arrastraras a vos?
Prisionero absoluto
de aquellos
trágicos paraísos perdidos.
Viajero que vuelas
con tus alas de tela
de un reino a otro
enumerando vanidades tan
imposibles como vos.
Me has herido con cantidad
de armas, ni una has guardado
en tu falta de misericordia.
Mis manos esperan con las palmas
hacia arriba tus triunfantes sentencias.
Me has vencido.
Madrid.
sábado, 10 de noviembre de 2007
Voy a
Voy a padecerte
es tu orden y tu gracia,
ajústate la cintura
cuando pases
con tus armas oxidadas.
Te soñaran mis garabatos
y anunciaran quien ha perdido
esta batalla que a otros
no les es permitido combatir.
Voy a padecerte y reír luego
por el desenfado
de tus desdichas que
a mi me pertenecen.
Ajusta tu cintura
cuando pases por aquí
aprobando tus ganancias
relamiéndote la boca.
Madrid.
es tu orden y tu gracia,
ajústate la cintura
cuando pases
con tus armas oxidadas.
Te soñaran mis garabatos
y anunciaran quien ha perdido
esta batalla que a otros
no les es permitido combatir.
Voy a padecerte y reír luego
por el desenfado
de tus desdichas que
a mi me pertenecen.
Ajusta tu cintura
cuando pases por aquí
aprobando tus ganancias
relamiéndote la boca.
Madrid.
viernes, 9 de noviembre de 2007
Así en la otra ciudad
Duele la confianza y
duele la canción,
el pájaro que vuela y
la ciudad que tangoenvenena.
Yo endeble
podrida de picardías
llena de aujeros.
Madrid
lunes, 5 de noviembre de 2007
Despues de
Mi cuerpo se volvió
en un tiempo, tiempo, si,
de sangre, vino y espejos
como un racimo de uvas
que un Don nadie, desgranó.
Por qué duele tanto?
Después de el tiempo acumulado?
Por qué me duele tanto?
Quien mejor que vos
para enredarme los dedos
y las piernas.
Quien mas infestado por
el mundo que vos
para darme a entender que el
amor envicia y sin permiso alza
un vuelo sigiloso y al alma trastorna.
Quien mejor y quien peor que vos?
Por qué duele tanto?
Después de el tiempo acumulado?
Por qué me duele tanto?
Madrid.
en un tiempo, tiempo, si,
de sangre, vino y espejos
como un racimo de uvas
que un Don nadie, desgranó.
Por qué duele tanto?
Después de el tiempo acumulado?
Por qué me duele tanto?
Quien mejor que vos
para enredarme los dedos
y las piernas.
Quien mas infestado por
el mundo que vos
para darme a entender que el
amor envicia y sin permiso alza
un vuelo sigiloso y al alma trastorna.
Quien mejor y quien peor que vos?
Por qué duele tanto?
Después de el tiempo acumulado?
Por qué me duele tanto?
Madrid.
martes, 30 de octubre de 2007
Y tu fuego
…Y tu fuego sugerente
al que no escapo ni queriéndolo
trabaja en mi cabeza
perturbada, ya inalcanzable
de viajera raída y prófuga.
Has de quemar cada uno de los
espacios que me forman en esta oscuridad,
destrozándome con paciencia
el llamado tuyo-cuerpo.
Madrid.
al que no escapo ni queriéndolo
trabaja en mi cabeza
perturbada, ya inalcanzable
de viajera raída y prófuga.
Has de quemar cada uno de los
espacios que me forman en esta oscuridad,
destrozándome con paciencia
el llamado tuyo-cuerpo.
Madrid.
viernes, 26 de octubre de 2007
Amor de salón
Paranoica milonga de dos
laboriosa combinación
entre escalones de sexo y
compás de bandoneón
zurciendo el deseo por el cuerpo
y en el piso del salón.
El copia sus ojos,
esos ojos de taller
donde el amor se moldea
en esa anárquica sin razón
que la gobierna.
Milonga raspera,
color del teñido vino
que después de tanto danzar
entre la copa y la lengua
rompe en un descuido con
la pasión expuesta entre
reveses de farolitos.
Madrid.
laboriosa combinación
entre escalones de sexo y
compás de bandoneón
zurciendo el deseo por el cuerpo
y en el piso del salón.
El copia sus ojos,
esos ojos de taller
donde el amor se moldea
en esa anárquica sin razón
que la gobierna.
Milonga raspera,
color del teñido vino
que después de tanto danzar
entre la copa y la lengua
rompe en un descuido con
la pasión expuesta entre
reveses de farolitos.
Madrid.
domingo, 7 de octubre de 2007
Vos
Vos, dado al mundo
dado como una puta
en un espacio furioso
en donde cuelgan luces
de alambres y palos.
Yo, mujer de día, adolescente,
de tarde, inútil, pastando
como bestia a mi antojo
y en la noche reina
de un pueblo que desconozco.
Mirá estos chillones y baratos
versos aún no dibujan
la distancia, ni el crecido dolor
metido a fuerza en botella
y en ese estado de rebelión
sentados como si no
tuviésemos piernas frente al obelisco,
éramos mendigos los dos.
Vos dado a tu crianza de burgués
que infame diversión eras,
perfecto a la hora de dominar
y de romperme a Buenos aires
para volvérmelo armar.
Madrid
dado como una puta
en un espacio furioso
en donde cuelgan luces
de alambres y palos.
Yo, mujer de día, adolescente,
de tarde, inútil, pastando
como bestia a mi antojo
y en la noche reina
de un pueblo que desconozco.
Mirá estos chillones y baratos
versos aún no dibujan
la distancia, ni el crecido dolor
metido a fuerza en botella
y en ese estado de rebelión
sentados como si no
tuviésemos piernas frente al obelisco,
éramos mendigos los dos.
Vos dado a tu crianza de burgués
que infame diversión eras,
perfecto a la hora de dominar
y de romperme a Buenos aires
para volvérmelo armar.
Madrid
lunes, 1 de octubre de 2007
Lecturas
Tantas hojas de papel
acostadas sobre si,
piadosas, obedientes
en filas perfectas
ordenando la sabiduría
de mis amados trovadores.
.
Tinte de la sangre
supersticiosa,
Motor sádico para el amor
enajenando una cabeza
que sabida o precoz
se sostiene en la lectura.
.
Delicia orgásmica
concentrada de
sugerentes imágenes
que sutil entra hasta modificar
al que se encuentra sobre el libro.
Madrid.
acostadas sobre si,
piadosas, obedientes
en filas perfectas
ordenando la sabiduría
de mis amados trovadores.
.
Tinte de la sangre
supersticiosa,
Motor sádico para el amor
enajenando una cabeza
que sabida o precoz
se sostiene en la lectura.
.
Delicia orgásmica
concentrada de
sugerentes imágenes
que sutil entra hasta modificar
al que se encuentra sobre el libro.
Madrid.
Los brazos atados
Los ojos clausurados.
boca en profundidad
atados los brazos.
Jugar a venir
en busca de los gestos
que son soga liberada
a un deseo insistentes
de aniñadas ganas.
Se oyen a lo lejos sonidos
de tus sonidos
amantes a carcajeadas.
Madrid
boca en profundidad
atados los brazos.
Jugar a venir
en busca de los gestos
que son soga liberada
a un deseo insistentes
de aniñadas ganas.
Se oyen a lo lejos sonidos
de tus sonidos
amantes a carcajeadas.
Madrid
Hasta cuando
Yo me regalo
a tus infames hechos:
Un sin vos.
Los pasos que espero
y sin anuncios rompen
toda mágica experiencia,
hasta cuando esto
que no sé que es
corazón o retrato.
No quiero, no puedo,
me retengo y entrego
-estoy como niño-
hasta cuando seguirá
tu desamparada presencia
sonándose ausente?
Madrid.
a tus infames hechos:
Un sin vos.
Los pasos que espero
y sin anuncios rompen
toda mágica experiencia,
hasta cuando esto
que no sé que es
corazón o retrato.
No quiero, no puedo,
me retengo y entrego
-estoy como niño-
hasta cuando seguirá
tu desamparada presencia
sonándose ausente?
Madrid.
sábado, 29 de septiembre de 2007
La ventana
Me propuse descubrir
a través de la ventana
por la que aquella tarde
Bonnie contó que
daba a Buenos Aires:
Toda esa inseguridad
que produce el amor
y luego víctima.
¿No sé que duele más?
¿Si la ventana vacía,
la incertidumbre
o el cielo por fin desanublado?
Es terca la tristeza
tanto o más que las manías
Al fin lo que ignoraba
sobrevino en la mañana.
¡Que espanto tremendo es el desamor!
Madrid.
a través de la ventana
por la que aquella tarde
Bonnie contó que
daba a Buenos Aires:
Toda esa inseguridad
que produce el amor
y luego víctima.
¿No sé que duele más?
¿Si la ventana vacía,
la incertidumbre
o el cielo por fin desanublado?
Es terca la tristeza
tanto o más que las manías
Al fin lo que ignoraba
sobrevino en la mañana.
¡Que espanto tremendo es el desamor!
Madrid.
Ironías
Entre maniobras sueltas
tu nombre fanfarronea y
a fuerza de tiempo se olvida.
La muerte de tu oratoria
se excita en mi hambre
hasta ablandarme un recuerdo
la cama o una mano,
solo en momentos y a veces.
La angustia de tu nombre
-divina ironía-
que duelen en periodos
cada vez más cortos.
Madrid.
tu nombre fanfarronea y
a fuerza de tiempo se olvida.
La muerte de tu oratoria
se excita en mi hambre
hasta ablandarme un recuerdo
la cama o una mano,
solo en momentos y a veces.
La angustia de tu nombre
-divina ironía-
que duelen en periodos
cada vez más cortos.
Madrid.
martes, 25 de septiembre de 2007
Vístete de mí
Torpeza casi gentil
de una cabeza que se expande
empeñada en el amor y
sus ilógicas formas.
Vístete de mí
o déjame en ese ánimo
de ayer, déjame quieta
que vivo yo -para que lo sepas-
demorada de continuo.
Pesa tu lengua caliente exigiéndome,
la mano que detrás
escondes con un dejillo de esa
posible eternidad que predices
en medio de un luto
como canto de 2 x 4,
como La soledad de Piazzolla
en compás prodigioso, solitario,
íntimamente de bandoneón.
Madrid.
de una cabeza que se expande
empeñada en el amor y
sus ilógicas formas.
Vístete de mí
o déjame en ese ánimo
de ayer, déjame quieta
que vivo yo -para que lo sepas-
demorada de continuo.
Pesa tu lengua caliente exigiéndome,
la mano que detrás
escondes con un dejillo de esa
posible eternidad que predices
en medio de un luto
como canto de 2 x 4,
como La soledad de Piazzolla
en compás prodigioso, solitario,
íntimamente de bandoneón.
Madrid.
lunes, 24 de septiembre de 2007
A cinco horas de la ciudad

Ambiciona la mar
ser una fabula eterna
una eterna continuidad
entre los libros de algunos
y los versos de otros.
Ruge feroz
y apacigua la soledad
de un invierno íntimo y
perseverante
que me cruza la esperanza,
las lecturas,
la precisión de la poética
que no tengo y jamás creo dominar.
Las dunas oscurecidas
a nadie llaman
y cortan dentro de tanta sequía
cualquier cosa que viva.
Yo miro la parodia de
estas amenazadas aguas
como se van haciendo vulnerables a
la penita del adoquín
que al pie resbala a cuatrocientos
pasos y cinco horas de la ciudad.
Madrid.
ser una fabula eterna
una eterna continuidad
entre los libros de algunos
y los versos de otros.
Ruge feroz
y apacigua la soledad
de un invierno íntimo y
perseverante
que me cruza la esperanza,
las lecturas,
la precisión de la poética
que no tengo y jamás creo dominar.
Las dunas oscurecidas
a nadie llaman
y cortan dentro de tanta sequía
cualquier cosa que viva.
Yo miro la parodia de
estas amenazadas aguas
como se van haciendo vulnerables a
la penita del adoquín
que al pie resbala a cuatrocientos
pasos y cinco horas de la ciudad.
Madrid.
Como si
Me demandas y me
gastas el cuerpo
como si todo fuera tuyo.
Me robas y contemplas
quebranta cualquier argumento
sentado en una silla
apoyado en una mesa.
Y Me desayunas
Y Me almuerzas
Y me cenas, inútilmente
-ya te digo y no me importa-
como si fuera toda tuya.
Madrid.
gastas el cuerpo
como si todo fuera tuyo.
Me robas y contemplas
quebranta cualquier argumento
sentado en una silla
apoyado en una mesa.
Y Me desayunas
Y Me almuerzas
Y me cenas, inútilmente
-ya te digo y no me importa-
como si fuera toda tuya.
Madrid.
domingo, 23 de septiembre de 2007
Hasta el sábado
Que no sábado por mágico
ha de ser amor.
¿No que no, señor?
Públicas las luces
de la plaza a veces oscurecen
mientras él con su mano
sostiene el cuerpo apoyado
en el mundo.
Acto de sentir como
las góndolas en el agua, el corazón.
Que no por único
Que no por hermosísimo
Que no por domingo en tarde
ha de ser amor.
¿No que no, Señor?
Madrid.
ha de ser amor.
¿No que no, señor?
Públicas las luces
de la plaza a veces oscurecen
mientras él con su mano
sostiene el cuerpo apoyado
en el mundo.
Acto de sentir como
las góndolas en el agua, el corazón.
Que no por único
Que no por hermosísimo
Que no por domingo en tarde
ha de ser amor.
¿No que no, Señor?
Madrid.
sábado, 22 de septiembre de 2007
El Faro

El faro en partes
según sea la luz
ha de mostrarse.
Muerte
piedras,
dioses
y a unos metros,
graciosamente el asfalto helándose.
Cayó el verano
dejó torres atrás
que crecen por si mismas
arrebatadas, creídas eternas.
Pensar que en mi queja
yo soy como ellos
y otras como otros
señal del éxtasis
que compra el verano.
Entre estas ruinas
galantean mis curvas,
las manos asadas
en el fuego y el terror
de tus amorosos
sueños vacíos farolera ciudad.
Madrid.
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